viernes, 9 de diciembre de 2016

TOPICAZOS DE PELÍCULA

Estaréis de acuerdo conmigo en que las películas hacen mucho daño a la vida real. Sobre todo esas películas que hablan de relaciones imposibles entre uno chico y una chica. Esas escenas que se nos quedan marcadas a fuego y que cuando las plasmamos en la vida real, en la mayoría de los casos, nos quedamos con cara de bobos y preguntándonos: ¿Por qué no ha funcionado?

Vamos a comentar 5 tópicos peliculeros que nunca pasan.

1º El encuentro casual o simpático
En muchas comedias románticas los protagonistas se encuentran de forma casual. Están esperando al metro, comprando el pan o peleándose por el ultimo CD de música de su grupo favorito. ¿Cuántas veces habéis conocido así a una persona con la que habéis mantenido una relación? Muy pocas ¿Verdad? Pues según las películas es un método infalible para conocer a tu media naranja.

Dicho esto, no sé que hacéis que no estáis ya planificando encuentros casuales, yo ahora mismo voy a tirar la basura que ha salido mi vecina.

2º De empollana o empollón a reina o rey del baile
Ni merece la pena comentar este punto. Es posible que a esa friky con un toque de maquillaje y un wonderbra se la de otro aire o a ese empollón con un buen peinado y ropita de este siglo se le convierta en algo más pero estamos basando la relación en algo superficial. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. ¿Funcionaría una relación así?

Francamente, creo que en la vida real lo más que pasaría es que terminaría recogiendo la basura del baile, eso sí, muy arregladito.

FAROLAS FUNCIONANDO CON ENERGÍA CINÉTICA

Según un estudio realizado por la empresa EnGoPlanet, el alumbrado público tradicional genera unos 100 millones de toneladas de CO2. Esta es la razón por la que muchas ciudades están cambiando este alumbrado por farolas LED's.

Esta compañía quiere ir un paso más allá. Quiere cambiar el paradigma del alumbrado. Estamos hablando de farolas inteligentes cuya fuente de energía sería la energía solar y la cinética. Además de esto, este tipo de farolas contaría con conexión WiFi gratuita, cámaras de seguridad y estaciones de carga USB.

Ahora bien, el punto fuerte sería el funcionamiento de las farolas en sí. Se basa en unos tapetes colocados en las aceras y en los pasos de peatones. Estos tapetes serían capaces de generar entre 4 y 8 vatios por paso, en función de la presión del mismo. De esta manera se podría mantener las baterías con carga suficiente para su funcionamiento.


Las farolas tienen sensores para que puedan gestionarse y controlar la energía que queda en la batería, pero con este mecanismo también pueden saber la densidad de peatones de un área determinada y de esta manera saber la franja horaria donde hay más peatones.

Ya están en funcionamiento en  Boulder Plaza (Las Vegas) y la idea es ponerlo a lo largo de todo el Strip  e incluso dar el salto a New York.

Desde luego como idea no está nada mal pero también se puede pensar que es una manera muy buena de promocionar una oportunidad de negocio de esta compañía. Me surge alguna que otra duda ¿Deberá el peatón ir saltando de almohadilla en almohadilla? Veremos como se va desarrollando la idea y sobre todo si termina o no implantándose.
 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

LA FIEBRE DE LOS INFORMÁTICOS

Es curioso ver como las empresas usan a sus trabajadores para sacarles el mayor rendimiento posible. Si tú tienes un buen pintor ¿Qué tarea le pondrías a hacer? Pues naturalmente, alicatar el baño. Lo aprenderán en esos cursos tan molones que hacen de gestión del tiempo y liderazgo.

Ahora una pregunta. ¿Qué pasa en una empresa donde hay varios informáticos y solo uno hace labores de informática?

Érase una vez una compañía que tenía un informático, chospaba y correteaba por los pasillos dominando los problemas de la red y lidiando con las “luseradas”. El tiempo pasó y con él la tecnología avanzo y los problemas crecieron, necesitaba ayuda y abrió las puertas del reino a una becaria muy prometedora.

Al cabo del tiempo, se decidió traspasar los poderes a la becaria, nombrándola así informática titular. Al anterior informático se le destino a otro departamento, siempre recordando que tenía esos conocimientos que podían sacar de marrones en un momento dado.

Una vez más, el tiempo paso, la compañía creció, las necesidades tecnológicas eran mayores y se decidió coger otro becario para informática. Gracias a una gran formación impartida por  la informática titular, el becario aprendió mucho y rápido de tal manera que pudo guardar el castillo en su ausencia. Al parecer el rendimiento fue bueno ya que tiempo más tarde volvieron a requerir de sus servicios y esta vez, además, le formaron con nuevas habilidades.


Entonces llego una gran decisión, a esa persona que hemos formado y que sabe tanto de nuestros sistemas de información, la vamos a poner en contabilidad pero sin olvidar sus conocimientos para un apaño. De esta manera ya tenemos 3 informáticos en la empresa, uno ejerciendo como tal y otros dos como pueden.

Como era de esperar, la informática titular se volvió a saturar de trabajo y la compañía como solución le agenció otro becario. Lo que viene siendo el ciclo de la vida. Fue entonces cuando se disparó la fiebre del informático. Ponga un informático en su vida!! Todos los departamentos querían uno!! Y así, de esta manera la compañía ha llegado a tener en sus filas 6 informáticos.

Cuando todo parecía tranquilo nubes de cambios se cernieron en el horizonte y se decidió que la informática titular pasase a desempeñar un cargo en el departamento comercial pero coordinando con el becario las labores informáticas, claro está, no vaya a ser que contratemos a alguien, no jodamos.

De esta manera se ha llegado al punto en el que una compañía tiene 6 informáticos en plantilla pero las labores como tal las realiza un buen becario coordinado, en la medida de lo posible, por la informática anterior. Dicho de otra manera, no hay como tal, informático titular. Ta chan!

Sinceramente yo creo que si tienes un buen pintor, lo que tiene que hacer es pintar y no alicatar y de esta manera las cosas marcharan bien. Usar el sentido común es lo que tiene, aunque ya sabemos que en épocas de crisis el sentido común es el menos común de todos los sentidos.